Nueva York toma medidas que no implementaba desde la Segunda Guerra Mundial



Trump amenaza con usar al Ejército pero una ley de 1807 impone límites


Donald Trump amenazó con movilizar al Ejército para imponer el orden tras las protestas en varias ciudades que se registraron con disturbios y saqueos. 

Las protestas en Estados Unidos se intensificaron, ante la indignación que generó la orden del presidente Donald Trump de reprimir una manifestación pacífica y su amenaza de movilizar al Ejército. 

Pese a la pandemia, la muerte por asfixia de George Floyd en Minneapolis cuando era inmovilizado por un policía, llevó a multitudes a las calles, en la mayor movilización en décadas.

A cinco meses de las elecciones presidenciales, Trump amenazó con movilizar al Ejército para imponer el orden después de que al margen de las protestas en varias ciudades se registraran disturbios y saqueos. 

Las autoridades de Nueva York ampliaron hasta el 7 de junio el toque de queda en la ciudad, una medida que no se utilizaba desde la Segunda Guerra Mundial, tras los saqueos durante la noche del lunes. 

El martes, pese al toque de queda, un multitud seguía congregada frente a la Casa Blanca. 

La ciudad estaba fuertemente custodiada después de las protestas espontáneas delante del Capitolio y ante el memorial de Lincoln y dos helicópteros sobrevolaban mientras la Policía urgía a los viandantes a cumplir con el toque de queda.  

Trump reiteró este martes su amenaza de desplegar al Ejército y afirmó que el lunes en la noche Washington "fue el lugar más seguro de la tierra".

El mandatario, que se presentó como el presidente de "la ley y el orden", también guardó salvas para sus rivales y criticó la gestión de la seguridad en Nueva York.

Pese a los incidentes y a las críticas del gobernador del estado de Nueva York, Andrew Cuomo, que dijo que la Policía y la municipalidad "no hicieron su trabajo", el alcalde de la ciudad, Bill De Blasio, se negó a desplegar a la Guardia Nacional al estimar que la policía puede hacer frente a la situación.

En Houston, una ciudad con una importante comunidad negra donde George Floyd pasó su infancia, cerca de 60.000 personas marcharon, según el alcalde. 

En Minnesota, donde está la ciudad de Minneapolis, las autoridades anunciaron que lanzarán una investigación por posibles abusos por parte de la policía en los últimos diez años


¿Por qué Trump podría sacar el ejército a las calles de EE. UU.?

Podría invocar una ley que equipararía las protestas antirracistas con actos de insurrección civil.

Las amenazas del presidente estadounidense, Donald Trump, de desplegar miles de soldados para controlar los disturbios desatados por la muerte del afroestadounidense George Floyd a manos de un policía blanco desataron una controversia nacional sobre si tiene el poder o es viable que lo haga.

La respuesta corta es que sí. En EE. UU., los militares tienen prohibido intervenir en el manejo del orden público y carecen de autoridad para realizar arrestos. Pero existe una ley, el ‘Acto sobre insurrección de 1807’, que permite al presidente desplegarlos si se cumplen algunas condiciones. Entre ellas que se haya presentado una insurrección en el país o se esté obstaculizando el cumplimento de leyes.

En años recientes, ese recurso solo ha sido utilizado en dos ocasiones. La primera, en 1992, para controlar las violentas protestas en Los Ángeles tras la absolución de cuatro policías blancos que habían sido acusados por la brutal golpiza que le propinaron al afroestadounidense Rodney King.

Y después en el 2005, luego de los estragos que causó en varios estados del sur el paso del huracán Katrina.

En ambos casos, no obstante, fueron los gobernadores de esos estados quienes invocaron la ley, y muchos sostienen que si bien Trump puede hacerlo de manera unilateral, no sería coherente que lo adelantara sin el concurso de estos, pues su efectividad depende de que puedan coordinar con las autoridades locales.


Se dispersó a los manifestantes con gases lacrimógenos para permitir el paso del presidente.

as protestas en las inmediaciones a la Casa Blanca se habían adelantado de manera pacífica.



Foto: AFP


En caso de hacerlo, Trump primero tendría que hacer una proclamación en la que les dé un período de tiempo a los “insurgentes” para que se dispersen.

Si la situación no se corrige, el presidente podría firmar una orden ejecutiva (decreto) para autorizar el envío de tropas por un período limitado, lo cual lo pondría en plan de defensor de la seguridad y el orden, muy al estilo de la estrategia que usó el republicano Richard Nixon para ganar la presidencia tras el asesinato de Martin Luther King en 1968.

De otra parte, fuertes críticas le llovieron al presidente Trump por la prueba de fuerza que orquestó el lunes en inmediaciones de la Casa Blanca contra los manifestantes que protestaban pacíficamente por la muerte de Floyd.

Cientos de uniformados se les fueron encima empleando bolillos, gases lacrimógenos y balas de goma, sin previo aviso. La estrategia, se supo pronto, era desocupar el parque para que el presidente pudiera caminar hasta la histórica iglesia de St. John. Se paró frente a la iglesia elevando una Biblia y posó durante algunos segundos mientras los medios tomaban fotos e imágenes.

Si bien algunos de los aliados de Trump defendieron sus acciones, hubo voces republicanas que también lo criticaron. Entre ellos Brendan Buck, un asesor legislativo en el Congreso. “Hace rato que se perdió el sentido de la normalidad. Pero esto fue singularmente inmoral. El presidente usó la fuerza contra ciudadanos estadounidenses no para proteger edificaciones, sino para clamar sus inseguridades”, le dijo Buck al diario 'The Washington Post'.


Pero le podría salir caro. Se anticipa que su acción contra los manifestantes terminará ante las cortes, pues los uniformados atacaron a manifestantes que hasta ese momento protestaban de manera pacífica y por posibles violaciones de la primera enmienda de la Constitución, que protege el derecho a la libre expresión.


*Con información de AFP

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